INTRODUCCIÓN
⌅Como resultado de la habilidad de los hongos para ocupar y explotar un amplio rango de substratos pueden degradar prácticamente cualquier tipo de materia orgánica, interviniendo en los ciclos y transferencia de nutrientes (Pointing et al., 2005Pointing SB, Pelling AL, Smith GJD, Hyde KD, Reddy CA. 2005. Screening of basidiomycetes and xylariaceous fungi for lignin peroxidase and laccase gene-specific sequences. Mycological Research. 109: 115-124.). Además, por sus funciones ecológicas y fisiológicas constituyen un componente vital en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas (Schmit y Mueller, 2007Schmit JP, Mueller GM. 2007. An estimate of the lower limit of global fungal diversity. Biodiversity Conservation. 16: 99-111.). La importancia de los hongos trasciende su gran diversidad y los servicios ecosistémicos que prestan por incluir aplicaciones en la industria y otras áreas como la medicina, la agricultura y la biorremediación, así como diversos usos tradicionales por diferentes culturas (Allen y Lendemer, 2015Allen JL, Lendemer JC. 2015. Fungal conservation in the USA. Endangered Species Research. 28: 33-42.; Gupta et al., 2017Gupta S, Wali A, Gupta M, Annepu SK. 2017. Fungi: An Effective Tool for Bioremediation. En: Singh D, Singh H, Prabha, R. (eds.), Plant-Microbe Interactions in Agro-Ecological Perspectives, 593-606, Springer, Singapore.; Igiehon y Babalola, 2017Igiehon NO, Babalola OO. 2017. Biofertilizers and sustainable agriculture: exploring arbuscular mycorrhizal fungi.Applied Microbiology and Biotechnology. 101: 4871-4881.; Barrech et al., 2018Barrech D, Ali I, Tareen M. 2018. A Review on Mycoremediation- the fungal bioremediation. Pure and Applied Biology. 7: 343-348.; Yadavet et al., 2020Yadav AN, Kour D, Kaur T, Devi R, Yadav N. 2020. Functional annotation of agriculturally important fung for crop protection: Current research and future challenges. En: Yadav A, Mishra S, Kour D, Yadav N, Kumar A. (eds.), Agriculturally important fungi for sustainable agriculture, fungal biology, 347-356, Springer, Cham.; Baron y Rigobelo, 2022Baron NC, Rigobelo EC.2022. Endophytic fungi: a tool for plant growth promotion and sustainable agriculture.Mycology. 13: 39-55.). También, algunas especies participan en procesos de biodeterioro (Allsopp et al., 2004Allsopp D, Seal KJ, Gaylarde CC. 2004.Introduction to biodeterioration. Cambridge University Press, Cambridge, New York.), mientras que otras son patógenas de plantas y animales, incluido el hombre (Hyde et al., 2018Hyde KD, Al-Hatmi AMS, Andersen B, Boekhout T, Buzina W, Dawson Jr TL, et al. 2018. The world’s ten most feared fungi. Fungal Diversity. 93: 161-194.).
Aunque se conoce que el número de especies fúngicas en el mundo es considerable, es difícil de precisarlo con exactitud. Para estimar su riqueza global los especialistas han utilizado diferentes métodos (Bhunjun et al., 2022Bhunjun CS, Niskanen T, Suwannarach N, Wannathes N, Chen YJ, McKenzie EHC, et al. 2022. The numbers of fungi: are the most speciose genera truly diverse? Fungal Diversity. 1-76.). Hawksworth (1991)Hawksworth DL. 1991. The fungal dimension of biodiversity: magnitude, significance, and conservation. Mycological Research. 95: 641-655. calcula que en el mundo existían 1.5 millones de especies de hongos basándose en la relación (1:6) entre el número de plantas vasculares y hongos. Esta estimación ha sido la más aceptada durante dos décadas (Hyde et al., 2020)Hyde KD, Jeewon R, Chen YJ, Bhunjun CS, Calabon MS, Jiang HB, et al. 2020. The numbers of fungi: is the descriptive curve flattening? Fungal Diversity. 103: 219-271.. O'Brien et al. (2005)O’Brien HE, Parrent JL, Jackson JA, Moncalvo JM, Vilgalys R. 2005. Fungal community analysis by large-scale sequencing of environmental samples. Applied and Environmental Microbiology. 71: 5544-5550., a partir del análisis de muestras de ADN ambiental de las comunidades del suelo, estima el número de especies de hongos en 3.5 a 5.1 millones. Blackwell (2011)Blackwell M. 2011. The Fungi: 1, 2, 3 … 5.1 million species? American Journal of Botany. 98: 426-438. plantea que existen 5.1 millones de especies basándose en métodos de detección de alto rendimiento. Hawksworth (2012)Hawksworth DL. 2012. Global species numbers of fungi: are tropical studies and molecular approaches contributing to a more robust estimate? Biodiversity and Conservation. 21: 2425-2433. sitúa esta cifra en unos 3 millones de hongos teniendo en cuenta los resultados de las investigaciones sobre la diversidad fúngica en regiones tropicales y la aplicación de técnicas moleculares en la identificación de especies. Hawksworth y Lücking (2017)Hawksworth DL, Lücking R. 2017. Fungal diversity revisited: 2.2 to 3.8 million species. Microbiology spectrum. 5: 5-4. estiman que hay de 2.2 a 3.8 millones de especies según la tasa de descripción de nuevas especies, especies crípticas, hábitats inexplorados y especies procedentes de muestras de ADN ambiental. Ese estimado se basa en una proporción del número de plantas vasculares con respecto a los hongos de 1:9.8. Por su parte, Wu et al. (2019)Wu B, Hussain M, Zhang W, Stadler M, Liu X, Xiang M. 2019. Current insights into fungal species diversity and perspective on naming the environmental DNA sequences of fungi. Mycology.10: 127-140. calculan que hay entre 11.7 y 13.2 millones de especies según la información generada por estudios independientes y dependientes del crecimiento en medios de cultivo de las mismas muestras, donde la relación entre el número de hongos cultivados y las unidades taxonómicas operativas se determinó en 1:8.8.
A pesar de esa gran riqueza de especies e importancia, los hongos no han sido considerados lo suficiente en los esfuerzos globales por conservar la naturaleza y no están incluidos explícitamente en ningún acuerdo internacional sobre biodiversidad. En los planes de acción y reportes nacionales de los países para la Convención sobre Diversidad Biológica en el 2011 no se mencionan los hongos en la mayoría, por lo que no reciben un reconocimiento adecuado como parte de la biodiversidad de cada nación y no se tienen en cuenta las necesidades de su conservación (Abdel-Azeem y Minter, 2011Abdel-Azeem A, Minter DW. 2011. The Rio Convention and Fungi: a review of recent national biodiversity action plans and reports. Fungal Conservation. 1: 29-32.).
Las razones son en gran parte históricas, ya que por mucho tiempo han sido considerados parte del reino vegetal (Senn-Irlet et al., 2007Senn-Irlet B, Heilmann-Clausen J, Dahlberg A. 2007. Guidance for the conservation of mushrooms in Europe. Document prepared for the European Council for Conservation of Fungi (ECCF) within the European Mycological Association (EMA). Council of Europe, Strasbourg.), como un grupo de organismos poco conocidos y difíciles de estudiar debido a su naturaleza críptica (Dahlberg et al., 2010Dahlberg A, Genney DR, Heilmann-Clausen J. 2010. Developing a comprehensive strategy for fungal conservation in Europe: current status and future needs. Fungal Ecology. 3: 50-64.), con un gran número de especies dañinas o venenosas (Plantlife International y Fungus Conservation Forum, 2008Plantlife International, Fungus Conservation Forum. 2008. Saving the forgotten kingdom: A strategy for the conservation of the UK's fungi: 2008-2015. Plantlife International, Salisbury.). No obstante, en las últimas cuatro décadas, el interés mundial por la conservación de hongos ha ido en constante aumento. Sin embargo, los esfuerzos se han concentrado mayormente en hongos macroscópicos y en países europeos donde existe un amplio conocimiento sobre la micobiota y aspectos de su distribución y ecología (Senn-Irlet et al., 2007Senn-Irlet B, Heilmann-Clausen J, Dahlberg A. 2007. Guidance for the conservation of mushrooms in Europe. Document prepared for the European Council for Conservation of Fungi (ECCF) within the European Mycological Association (EMA). Council of Europe, Strasbourg.; Dhalberg et al., 2010Dahlberg A, Genney DR, Heilmann-Clausen J. 2010. Developing a comprehensive strategy for fungal conservation in Europe: current status and future needs. Fungal Ecology. 3: 50-64.; Heilmann-Clausen et al., 2015Heilmann-Clausen J, Barron ES, Boddy L, Dahlberg A, Griffith GW, Norden J, Ovaskainen O, Perini C, Senn-Irlet B, Halme P. 2015. A fungal perspective on conservation biology. Conservation Biology. 29: 61-68.; Allen y Lendemer, 2015Allen JL, Lendemer JC. 2015. Fungal conservation in the USA. Endangered Species Research. 28: 33-42.).
Entre las primeras acciones a favor de la conservación de estos organismos se puede resaltar la elaboración de la primera Lista Roja nacional para hongos en la antigua República Democrática Alemana en 1982, el establecimiento del Consejo Europeo para la Hongos en 1985 (Dhalberg et al., 2010Dahlberg A, Genney DR, Heilmann-Clausen J. 2010. Developing a comprehensive strategy for fungal conservation in Europe: current status and future needs. Fungal Ecology. 3: 50-64.) y de un grupo de especialistas en hongos dentro de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en 1991 (Heilmann-Clausen et al., 2015Heilmann-Clausen J, Barron ES, Boddy L, Dahlberg A, Griffith GW, Norden J, Ovaskainen O, Perini C, Senn-Irlet B, Halme P. 2015. A fungal perspective on conservation biology. Conservation Biology. 29: 61-68.), que contemplaba únicamente a hongos macroscópicos (la mayoría de los basidiomicetes) y líquenes.
Al final de la primera década del presente siglo, 33 de los 44 estados europeos tiene Listas Rojas de hongos y existe una lista editada de alrededor de 1 700 especies para su evaluación y conformación de la Lista Roja a nivel europeo (Dahlberg et al., 2010Dahlberg A, Genney DR, Heilmann-Clausen J. 2010. Developing a comprehensive strategy for fungal conservation in Europe: current status and future needs. Fungal Ecology. 3: 50-64.). Algunos países, incluidos Finlandia, Noruega, Suecia y el Reino Unido habían lanzado planes de acción para proteger hábitats y especies fúngicas, y en al menos 12 países europeos se consideraron especies de hongos para la selección y aprobación de reservas naturales (Senn-Irlet et al., 2007Senn-Irlet B, Heilmann-Clausen J, Dahlberg A. 2007. Guidance for the conservation of mushrooms in Europe. Document prepared for the European Council for Conservation of Fungi (ECCF) within the European Mycological Association (EMA). Council of Europe, Strasbourg.; Dahlberg et al., 2010Dahlberg A, Genney DR, Heilmann-Clausen J. 2010. Developing a comprehensive strategy for fungal conservation in Europe: current status and future needs. Fungal Ecology. 3: 50-64.). Un hito importante fue la conformación de una estrategia nacional para la conservación de los hongos en el Reino Unido que tuvo sus antecedentes en estrategias producidas en Escocia y Gales (Plantlife International y Fungus Conservation Forum, 2008Plantlife International, Fungus Conservation Forum. 2008. Saving the forgotten kingdom: A strategy for the conservation of the UK's fungi: 2008-2015. Plantlife International, Salisbury.).
Fuera de Europa y de la región noroeste del Pacífico de EE.UU., las iniciativas para conservar la diversidad fúngica son escasas y están más dispersas (Heilmann-Clausen et al., 2015Heilmann-Clausen J, Barron ES, Boddy L, Dahlberg A, Griffith GW, Norden J, Ovaskainen O, Perini C, Senn-Irlet B, Halme P. 2015. A fungal perspective on conservation biology. Conservation Biology. 29: 61-68.). Por ejemplo, según Dahlberg y Mueller (2011)Dahlberg A, Mueller GM. 2011. Applying IUCN red-listing criteria for assessing and reporting on the conservation status of fungal species. Fungal Ecology. 4: 147-162. solo dos de las 35 listas rojas nacionales existentes en ese momento se producen fuera del continente europeo, específicamente en Nueva Zelanda y Japón. Sin embargo, este panorama ha ido cambiando en los últimos años. Esto se evidencia por los muchos grupos de conservación de hongos establecidos durante este período. La actividad y la expansión de estos grupos ilustra la creciente comprensión de la importancia de los hongos en las esferas académica, política y pública. Al mismo tiempo destaca el creciente reconocimiento de que los hongos, como otros organismos ecológicamente importantes, deben ser incluidos en el estudio, la conservación y la planificación de la biodiversidad (Abdel-Azeem y Minter, 2011Abdel-Azeem A, Minter DW. 2011. The Rio Convention and Fungi: a review of recent national biodiversity action plans and reports. Fungal Conservation. 1: 29-32.; Minter, 2012Minter DW. 2012. Raising the profile of fungal conservation. Fungal Conservation. 2: 11-18.; Mueller et al., 2014Mueller GM, Dahlberg A, Krikorev M. 2014. Bringing fungi into the conservation conversation: the Global Fungal Red List Initiative. Fungal Conservation. 4: 12-15.; Heilmann-Clausen et al., 2015Heilmann-Clausen J, Barron ES, Boddy L, Dahlberg A, Griffith GW, Norden J, Ovaskainen O, Perini C, Senn-Irlet B, Halme P. 2015. A fungal perspective on conservation biology. Conservation Biology. 29: 61-68.; Allen y Lendemer, 2015Allen JL, Lendemer JC. 2015. Fungal conservation in the USA. Endangered Species Research. 28: 33-42.).
En este contexto no se puede dejar de mencionar el proyecto “Conservation of microfungi: a voice for unprotected and vulnerable organisms” financiado por la Iniciativa Darwin del Reino Unido (2007-2010) que promovió y extendió las acciones de conservación a los hongos microscópicos en varios países y regiones. Entre los resultados se destacan la propuesta y establecimiento de cinco grupos de especialistas en hongos en la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN, la celebración en Whitby (Reino Unido), de la reunión “Fungal Conservation: science, infrastructure and politics, que contó con la participación de micólogos de todos los continentes y con directivos de la UICN y que constituyó la primera de su tipo a nivel global, la creación de nuevos grupos para la conservación de los hongos en diversas regiones, incluido el de América Latina y el Caribe, la fundación de la Sociedad Internacional para la Conservación Fúngica (ISFC), la celebración del Tercer Congreso Internacional sobre Conservación Fúngica en Turquía, reconocido como el primer evento dedicado, explícita y exclusivamente, a la protección de los hongos en el mundo y la iniciativa de una lista roja global de hongos (IUCN, 2009IUCN 2009. Specialist Group News. Five fungi Specialist Groups formed. En: Species e-Bulletin. News from the IUCN Species Survival Commission and the IUCN IUCN SSC e-bulletin (Species Programme. http://www.iucn.org/wildtalk).; Hayova, 2010Hayova V. 2010.Information about Fungal Conservation meeting in Whitby. European Council for the Conservation of Fungi. Newsletter. 15: 3.; Minter, 2012Minter DW. 2012. Raising the profile of fungal conservation. Fungal Conservation. 2: 11-18., 2013Minter, DW. 2013. Third International Congress on Fungal Conservation. IMA Fungus. 4 (2): 39 https://doi.org/10.1007/BF03449310.; Camino et al., 2012Camino MC, Denchev CM, Minter DW, Mueller G, Scheidegger C. 2012. Introducing the Fungal Specialist Groups of the IUCN Species Survival Commission. Fungal Conservation. 2: 5-10. ; Mueller et al., 2014Mueller GM, Dahlberg A, Krikorev M. 2014. Bringing fungi into the conservation conversation: the Global Fungal Red List Initiative. Fungal Conservation. 4: 12-15.; Heilmann-Clausen et al., 2015Heilmann-Clausen J, Barron ES, Boddy L, Dahlberg A, Griffith GW, Norden J, Ovaskainen O, Perini C, Senn-Irlet B, Halme P. 2015. A fungal perspective on conservation biology. Conservation Biology. 29: 61-68.; Allen y Lendemer 2015Allen JL, Lendemer JC. 2015. Fungal conservation in the USA. Endangered Species Research. 28: 33-42.).
En Cuba, los avances alcanzados en la conservación de la diversidad fúngica en los últimos 25 años están vinculados fundamentalmente al desarrollo de proyectos conjuntos entre instituciones cubanas y foráneas. La Estrategia de Conservación de la Diversidad Fúngica en Cuba (Mena et al., 2000Mena Portales J, Herrera Figueroa S, Mercado Sierra A, Minter DW (eds.). 2000. Estrategia de Conservación de la Diversidad Fúngica en Cuba. Instituto de Ecología y Sistemática, La Habana.), pionera a nivel mundial, se concluyó durante la ejecución del proyecto “Fungi of the Caribbean” financiado por la Iniciativa Darwin del Reino Unido. Una versión electrónica del documento integro está disponible online en el sitio web Cybertruffle (http://www.cybertruffle.org.uk/cubacons) y parte de su contenido ha sido publicado en español e inglés como un artículo y dos capítulos de dos libros (Minter, 2001Minter DW. 2001. Fungal conservation in Cuba. En: Moore D, Nauta MM, Evans SE, Rotheroe M (eds.), Fungal Conservation: Issues and Solutions, 182-196, Cambridge University Press, Cambrigde.; Mena et al., 2003Mena Portales J, Herrera Figueroa S, Mercado Sierra A, Minter DW, Iglesias Brito H, Blanco Hernández N, et al. 2003. Estrategia para la conservación de la diversidad fúngica en Cuba. En: IV Convención Internacional de Medioambiente y Desarrollo, La Habana (2-6 de junio)., 2008Mena Portales J, Minter DW, Herrera Figueroa S, Mercado Sierra A, Iglesias Brito H, Blanco Hernández N, et al. 2008. LaEstrategia para la conservación de la diversidad fúngica en Cuba : una propuesta integradora en el ámbito iberoamericano. En: Heredia Abarca G. (ed.), Tópicos sobre diversidad, ecología y biotecnología de los hongos microscópicos, 103-126, Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED) e Instituto de Ecología, A.C., Xalapa.). Por su importancia, se consideró una estrategia sectorial de la Estrategia Nacional de Biodiversidad (Vilamajó et al., 2002Vilamajó Alberdi D, Vales García MA, Capote López RP, Salabarría Fernández D. 2002. Estrategia Nacional para la Diversidad Biológica y Plan de Acción en la República de Cuba. Editorial Academia, La Habana.).
Desde entonces, la estrategia constituyó un documento de referencia, ejecutándose diferentes acciones en proyectos nacionales e internacionales dirigidas a estudiar la diversidad fúngica de zonas ecológicamente sensibles y amenazadas y de áreas incluidas en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) (Camino y Pérez, 2001Camino MC, Pérez Martínez JM. 2001. Los Myxomycetes de la Reserva Ecológica "Alturas de Banao" (El Naranjal) Sancti Spíritus. Revista del Jardín Botánico Nacional. 22: 109-117.; Camino et al., 2008Camino MC, Stephenson SL, Krivomaz T, Wrigley de Basanta D, Lado C, Estrada-Torres A. 2008. Biodiversity survey for myxomycetes in the mountain of central Cuba. Revista Mexicana de Micologia. 27: 39-51.; 2013Camino MC, Blanco N, Mena-Portales J, Maldonado SG, Cabarroi M, Ortiz JL, Herrera S, et al. 2013. Estudio de vacío de hongos y Myxomycetes en las áreas protegidas. En: Centro Nacional de Áreas Protegidas (eds.). Plan del Sistema Nacional de Áreas Protegidas 2014-2020, 153-154, Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. La Habana.; 2021Camino MC, Mena-Portales J, Cantillo-Pérez T, Castro-Hernández L, Abreu-Herrera Y, Jiménez Gómez I. 2021. Diversidad fúngica de la Ciénaga de Zapata: estados asexuales de Ascomycota y Myxomycetes. Acta Botánica Cubana. 220: 0001400014.; Blanco et al. 2011Blanco N, Herrera S, Ortiz JL, Mena J, Mercado A, Iglesias H, et al. 2011. Diversidad fúngica de las reservas de la biosfera de Cuba. Monteverdia. 4: 7-11.; Maldonado et al., 2013Maldonado SG, Cabarroi M, Camino MC, Recio GM, Mena J, Blanco N. 2013. Hongos y Myxomycetes. En: Centro Nacional de Áreas Protegidas (eds.), Plan del Sistema Nacional de Áreas Protegidas 2014-2020, 21-22. Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, La Habana.; Cantillo-Pérez et al., 2014Cantillo-Pérez T, Mena-Portales J, Jiménez Gómez I. 2014. Nuevos registros de Hifomicetes de la Ciénaga de Zapata, Cuba. Boletín de la Sociedad Micológica de Madrid. 38: 3-8.; Mena-Portales et al., 2018Mena-Portales J, Cantillo-Pérez T, Jiménez-Gómez I. 2018.Hifomicetes de la Reserva de la Biosfera “Ciénaga de Zapata”, Cuba. Acta Botánica Cubana. 217: 96-108.), la evaluación del estado de conservación de especies fúngicas según los criterios de la UICN y la conformación de la lista roja de los hongos y myxomycetes de Cuba (Mena et al., 2013Mena J, Blanco N, Camino MC, Herrera S, Cabarroi M, Ortiz JL, Maldonado SG, et al. 2013. Lista Roja de hongos y Myxomycetes de Cuba. En: Centro Nacional de Áreas Protegidas (eds.), Plan del Sistema Nacional de Áreas Protegidas 2014-2020, 154-155. Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, La Habana.), la predicción de los impactos del cambio climático en la distribución de especies de la clase Myxomycetes y la familia Meliolaceae (Ferrás et al., 2012Ferrás H, Camino MC, Martell A, López A, Blanco N, Pons R. 2012.Possible impacts of climate change on fungal diversity inCuba: a pilot study on members of the Meliolaceae. Fungal Conservation. 2: 33-38.), la divulgación y educación ciudadana con diferentes grupos meta como estudiantes de diferentes niveles de enseñanza y la inclusión de micólogos en grupos nacionales e internacionales relacionados con la diversidad biológica y su conservación. Sin embargo, por el tiempo transcurrido desde su elaboración, era necesario actualizar su Plan de Acción en concordancia con el Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica (PNDB) para el periodo 2016-2020 (CITMA, 2016CITMA (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente). 2016. Cuba metas nacionales para la diversidad biológica 2016-2020. Escandón Impresos, Sevilla.).
El PNDB 2016-2020, que tiene como una de sus acciones la implementación de la Estrategia de Conservación de la Diversidad Fúngica, está en concordancia con el Plan Estratégico del Convenio sobre la Diversidad Biológica 2011-2020 (Metas de Aichi), Informes Nacionales al Convenio sobre la Diversidad Biológica, resultados obtenidos en la implementación de la Estrategia Ambiental Nacional (2007-2010 y 2011-2015) y en otros marcos estratégicos específicos como el Programa Forestal Nacional, el Plan del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (2014-2020) y el Plan de Acción Nacional de Bioseguridad y con las acciones que dan respuesta a los compromisos internacionales asumidos por Cuba en el tema de la diversidad biológica.
Por las razones anteriormente mencionadas, el objetivo de este trabajo fue actualizar el Plan de Acción de la Estrategia de Conservación de la Diversidad Fúngica en Cuba para hacerlo corresponder con el PNDB 2016-2020. Esta contribución será relevante para el manejo y conservación de la diversidad de los hongos en Cuba y sus resultados puede ser extrapolados a otros países de la región.
MATERIALES Y MÉTODOS
⌅La actualización del Plan de Acción de la estrategia se realizó mediante sesiones de discusión en grupo en talleres donde participaron los integrantes y colaboradores del proyecto “Implementación de la Estrategia de Conservación de la Diversidad Fúngica en Cuba”, además de especialistas invitados relacionados con la temática (Anexo 1). En estas sesiones se analizó el Plan de Acción de la estrategia de los hongos (incluidos otros organismos tradicionalmente estudiados por micólogos) para que se correspondiera con las metas y acciones del PNDB 2016-2020. Se identificaron las acciones de la estrategia de los hongos que estaban contenidas en el PNDB y se incorporaron las que no estaban, redactándose todas de nuevo en correspondencia con las metas del programa nacional.
RESULTADOS
⌅El Plan de Acción de la Estrategia para la Conservación de la Diversidad Fúngica en Cuba quedó conformado por 65 acciones, de las 70 que originalmente lo componían y cada acción se vinculó a las metas correspondientes del PNDB 2016-2020 (Anexo 2). La meta 1, relacionada con la sensibilización ciudadana sobre la diversidad biológica y los servicios ecosistémicos que la misma brinda, fue la que mayor número de acciones acumuló con 10, seguida de la meta 5 que aborda la gestión sostenible de zonas destinadas a la agricultura y la silvicultura, y la 18 que trata sobre la transferencia y aplicación del conocimiento, la base científica y las tecnologías en apoyo al PNDB, con cinco acciones per cápita. En contraste las que menor cantidad de acciones acumularon, con una cada una, fueron las metas 4, 10 y 14; las dos primeras relacionadas con los ecosistemas marino-costeros y la última con la disminución de la degradación de hábitats, ecosistemas y paisajes (Tabla 1).
| Objetivos y Metas | Acciones |
|---|---|
| Objetivo A: Abordar las causas subyacentes de la pérdida de la diversidad biológica | |
| 1. Se ha alcanzado una mayor sensibilización de la sociedad sobre el valor de la diversidad biológica, y los servicios ecosistémicos que la misma brinda, mediante la educación ambiental para el desarrollo sostenible, la concienciación y la participación ciudadana. | 10 |
| 2. Favorecida la integración de los valores de la diversidad biológica en los marcos programáticos sectoriales y territoriales, armonizando los objetivos de conservación y uso sostenible en las políticas y estrategias de desarrollo del país, así como en los procesos de adopción de decisiones a todos los niveles. | 3 |
| 3. Se cuenta con instrumentos económicos e incentivos que contribuyan a detener la pérdida de la diversidad biológica. | 4 |
| Objetivo B: Controlar las amenazas principales a la diversidad biológica y promover la utilización sostenible | |
| 4. Se recuperan los ecosistemas marino-costeros y acuícolas a través de una gestión sostenible. | 1 |
| 5. Se gestionan de manera sostenible zonas destinadas a agricultura y silvicultura, a partir de la aplicación efectiva de herramientas de ordenación jurídica y territorial. | 5 |
| 6. Se reduce la contaminación ambiental a límites ecológicamente seguros para la salud humana, animal y vegetal. | 3 |
| 7. Se han establecido las medidas pertinentes que garantizan el uso seguro y pacífico de los agentes biológicos y organismos genéticamente modificados. | 3 |
| 8. Se controlan otras presiones directas a la diversidad biológica. | 2 |
| 9. Implementadas directrices, metodologías, procedimientos y planes de gestión orientados a la predicción, vigilancia, detección, erradicación, manejo y control de las especies exóticas invasoras, en ecosistemas naturales y productivos y en su ambiente circundante, para la conservación de la diversidad biológica cubana. | 4 |
| 10. Se han reducido las múltiples presiones antropogénicas sobre los arrecifes de coral, pastos marinos, manglares y playas, vulnerables al cambio climático. | 1 |
| Objetivo C: Promover la conservación de ecosistemas, hábitat, especies y genes | |
| 11. Se logra conservar el 20% de las zonas terrestres y el 27% de las zonas marinas y costeras, de importancia para la diversidad biológica y los servicios ecosistémicos, por áreas protegidas ecológicamente representativas, administradas de manera eficaz y equitativa u otras formas de conservación eficaces, basadas en áreas, bien conectadas e integradas en amplios paisajes terrestres y marinos. | 2 |
| 12. Se mejora o mantiene el estado de conservación de las especies identificadas con categoría de amenaza. | 2 |
| 13. Se mantiene y salvaguarda la diversidad genética de las especies autóctonas y las de valor socioeconómico. | 4 |
| Objetivo D: Favorecer la restauración y conservación de los ecosistemas que proporcionan servicios esenciales para todos | |
| 14. Se disminuye la degradación de hábitats, ecosistemas y paisajes, mediante la restauración/rehabilitación de ecosistemas, la reducción de la fragmentación, el incremento de la resiliencia, el mejoramiento de la provisión de bienes y servicios ecosistémicos y la adaptación y mitigación del cambio climático. | 1 |
| 15. Garantizado el acceso adecuado a los recursos genéticos y distribución de los beneficios acorde con el Protocolo de Nagoya. | 2 |
| Objetivo E: Mejorar las capacidades nacionales para la implementación del Convenio sobre la Diversidad Biológica | |
| 16. Se aprueba el Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica (PNDB) 2016-2020 y se pone en práctica el mecanismo participativo de seguimiento y control. | 4 |
| 17. Se ha avanzado en el fomento de los recursos humanos que apoyen la aplicación del PNDB. | 4 |
| 18. Se ha avanzado, compartido, transferido y aplicado el conocimiento, la base científica y las tecnologías en apoyo al PNDB. | 5 |
| 19. Establecidos los instrumentos jurídicos y los procedimientos para la protección de los conocimientos, las innovaciones y las prácticas tradicionales de las comunidades locales pertinentes para la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica. | 2 |
| 20. Se ha logrado la movilización de recursos financieros provenientes de todas las fuentes para aplicar de manera efectiva el Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica (PNDB) 2016-2020. | 3 |
| Total de acciones | 65 |
DISCUSIÓN
⌅Las acciones definidas en la actualización de la estrategia dan respuesta a los problemas que se presentan en la conservación de los hongos en Cuba, pero en general también se corresponden con los que se enfrentan a nivel regional y mundial. La sensibilización ciudadana en relación con la necesidad de conservar los hongos por su riqueza e importancia se identificó como una prioridad desde la concepción inicial de la estrategia nacional de conservación de la diversidad fúngica (Mena et al., 2000Mena Portales J, Herrera Figueroa S, Mercado Sierra A, Minter DW (eds.). 2000. Estrategia de Conservación de la Diversidad Fúngica en Cuba. Instituto de Ecología y Sistemática, La Habana.). Desde entonces, disímiles acciones educativas y divulgativas se incluyeron en diferentes proyectos de investigación y de gestión, pero aun hoy continúa como aspecto de vital importancia para la conservación de estos organismos. Por esa razón, en la actualización de la estrategia se identificaron el mayor número de acciones relacionadas con la sensibilización de la sociedad cubana en general y sobre todo de algunos grupos meta, como estudiantes de diferentes niveles de enseñanza, profesores, trabajadores de áreas protegidas, especialistas, pobladores de comunidades, líderes y decisores. En la estrategia también se identificaron un número significativo de acciones relacionadas con la investigación científica e innovación tecnológica, monitoreo y evaluación de la diversidad fúngica y fortalecimiento institucional.
Se debe resaltar que, en los esfuerzos globales y regionales para la conservación de los hongos, en especial en regiones como Europa y América del Norte, también se ha promovido la educación y concienciación sobre la diversidad fúngica y su importancia como una meta esencial que incluye el trabajo y la participación con diferentes actores de la sociedad, como micólogos aficionados, académicos, formuladores de políticas y administradores de tierras, así como la construcción de capacidades y transferencia del conocimiento para la conservación de estos organismos (Senn-Irlet et al., 2007Senn-Irlet B, Heilmann-Clausen J, Dahlberg A. 2007. Guidance for the conservation of mushrooms in Europe. Document prepared for the European Council for Conservation of Fungi (ECCF) within the European Mycological Association (EMA). Council of Europe, Strasbourg.; Plantlife International y Fungus Conservation Forum, 2008Plantlife International, Fungus Conservation Forum. 2008. Saving the forgotten kingdom: A strategy for the conservation of the UK's fungi: 2008-2015. Plantlife International, Salisbury.; Dahlberg et al., 2010Dahlberg A, Genney DR, Heilmann-Clausen J. 2010. Developing a comprehensive strategy for fungal conservation in Europe: current status and future needs. Fungal Ecology. 3: 50-64.; Allen y Lendemer, 2015Allen JL, Lendemer JC. 2015. Fungal conservation in the USA. Endangered Species Research. 28: 33-42.).
Las causas que influyeron en que solamente se identificara una única acción en las metas 4 y 10 relacionadas con los ecosistemas acuícolas y marino-costero fueron, fundamentalmente, la ausencia de especialistas en hongos que investiguen la diversidad fúngica en esos hábitats y la escasa información actualizada que existe sobre estos organismos marinos y dulceacuícolas. Mientras que lo que pudo incidir en la meta 14 fue la poca percepción que existe del papel de los hongos en hábitats, ecosistemas y paisajes y sobre todo en la incidencia que pueden tener en la disminución de ladegradación de estos (Mena et al., 2021Mena Portales J, Camino Vilaró M, Furrazola Gómez E, Castro Hernández L, Ortiz Medina JL, Ley Rivas JF et al. 2021. Implementación de la Estrategia de Conservación de la Diversidad Fúngica en Cuba. Informe Final de Proyecto, Programa Uso sostenible de los componentes de la Diversidad Biológica en Cuba (PS211LH003-004). Instituto de Ecología y Sistemática, La Habana.).
La conformación de estrategias nacionales y regionales, conjuntamente con la obtención de un mayor conocimiento sobre la diversidad y ecología de los hongos, la sensibilización ciudadana en temas micológicos, la evaluación del estado de conservación de especies según los criterios de la UICN y la subsecuente publicación de listas rojas, se han identificado como las acciones fundamentales para lograr la conservación de la diversidad fúngica (Senn-Irlet et al., 2007Senn-Irlet B, Heilmann-Clausen J, Dahlberg A. 2007. Guidance for the conservation of mushrooms in Europe. Document prepared for the European Council for Conservation of Fungi (ECCF) within the European Mycological Association (EMA). Council of Europe, Strasbourg.; Dahlberg et al., 2010Dahlberg A, Genney DR, Heilmann-Clausen J. 2010. Developing a comprehensive strategy for fungal conservation in Europe: current status and future needs. Fungal Ecology. 3: 50-64.; Allen y Lendemer, 2015Allen JL, Lendemer JC. 2015. Fungal conservation in the USA. Endangered Species Research. 28: 33-42.). No obstante, hasta el presente, solo existen en el mundo dos estrategias nacionales para la conservación de los hongos, la del Reino Unido (Plantlife International y Fungus Conservation Forum, 2008Plantlife International, Fungus Conservation Forum. 2008. Saving the forgotten kingdom: A strategy for the conservation of the UK's fungi: 2008-2015. Plantlife International, Salisbury.) y la de Cuba (Mena et al., 2000Mena Portales J, Herrera Figueroa S, Mercado Sierra A, Minter DW (eds.). 2000. Estrategia de Conservación de la Diversidad Fúngica en Cuba. Instituto de Ecología y Sistemática, La Habana.).
Diversos factores han influido en esta situación, pero uno de los más importantes es que entre los micólogos no existe unidad de criterios en la factibilidad de conformar estrategias de conservación de la diversidad fúngica que incluyan las necesidades de conservación de todos los grupos de hongos y que, aunque integradas a las estrategias nacionales de la diversidad biológica, sean específicas para estos organismos (Senn-Irlet et al., 2007Senn-Irlet B, Heilmann-Clausen J, Dahlberg A. 2007. Guidance for the conservation of mushrooms in Europe. Document prepared for the European Council for Conservation of Fungi (ECCF) within the European Mycological Association (EMA). Council of Europe, Strasbourg.; Plantlife International y Fungus Conservation Forum, 2008; Dahlberg et al., 2010Dahlberg A, Genney DR, Heilmann-Clausen J. 2010. Developing a comprehensive strategy for fungal conservation in Europe: current status and future needs. Fungal Ecology. 3: 50-64.; Heilmann-Clausen et al., 2015Heilmann-Clausen J, Barron ES, Boddy L, Dahlberg A, Griffith GW, Norden J, Ovaskainen O, Perini C, Senn-Irlet B, Halme P. 2015. A fungal perspective on conservation biology. Conservation Biology. 29: 61-68.). Una de las alternativas propuestas es desarrollar estrategias separadas por grupos funcionales o taxonómicos, al considerar que un solo enfoque para la conservación de hongos es insostenible e indeseable debido a su gran diversidad, la inmensa variación en sus ciclos de vida y estrategias ecológicas y la variedad de vínculos entre estos organismos y las personas (Heilmann-Clausen et al., 2015Heilmann-Clausen J, Barron ES, Boddy L, Dahlberg A, Griffith GW, Norden J, Ovaskainen O, Perini C, Senn-Irlet B, Halme P. 2015. A fungal perspective on conservation biology. Conservation Biology. 29: 61-68.).
En conclusión, la experiencia cubana ha demostrado que conformar una estrategia nacional para la conservación de un grupo tan diverso, importante y a la vez ignorado, como son los hongos, es posible y además fundamental para avanzar en el empeño de preservar, no solo la micobiota, sino también los hábitats, ecosistemas y paisajes donde estos organismos tienen un rol protagónico.